La segunda Era después del Rey


Los Cavs demostrarán quiénes son sin LeBron 

Si hay un enigma que destacar en la Conferencia Este, es el de Cleveland. Los Cavaliers se encuentran ante, tal vez, el desafío más grande de su historia desde que conocen a LeBron James. ¿Cómo tienen que afrontarlo?

LeBron James es, en pocas palabras, el mejor jugador de la NBA. Eso no tiene ninguna discusión. Algunos, lo destacan como el mejor jugador de la historia. Ubicándolo por encima de “su majestad” Michael Jordan. LeBron siempre fue un jugador completo. Con la fuerza de un pivot, y la visión de un base, se destacó como el mejor en la liga.

Dichas habilidades generaron que haga de los planteles más débiles, poderosos contendientes al título de la NBA. El ejemplo más reciente es el de los Cavaliers en el 2018. Con su partida a la costa Oeste, se pone en juego la regla de la gravedad de Isaac Newton. Todo lo que sube, tiene que bajar. Ese parece ser el caso de Cleveland.

Cuando LeBron se fue de Ohio en el 2010, dejó un equipo que había conseguido un que había conseguido un record de 61-21 en la última temporada con El Rey. Luego, sin él, el record fue de 19-63. Los fanáticos nada pudieron hacer. Solamente observar como, mientras tanto en Miami, LeBron llegaba a las finales de la NBA por segunda vez, pero esta sin ellos.

El desafío de la franquicia ahora es no repetir la misma historia. Dejar al Rey en el pasado, y enfocarse en el futuro. Sus jugadores lo entienden. Sam Dekker, uno de los que llegó en este último mercado afirmó que sienten ansiedad para ver lo que la ciudad puede lograr sin LeBron.

Lo cierto es que tienen un plantel para hacer un digno papel, e incluso luchar por un puesto en la postemporada. El quinteto sería: Collin Sexton, base electo en el último draft por los Cavs, con mucho potencial, J.R Smith y su tiro exterior, Sam Dekker que enfrenta una temporada con la necesidad de demostrar que puede jugar en la NBA, Kevin Love, el nuevo líder del equipo, y Tristan Thompson, un gran jugador, vital en el título del 2016, pero se cree que podría ser transferido durante la temporada.

Es un enigma. Pero si el entrenador Tyron Lue acomoda las piezas de su rompecabezas, la segunda Era después de LeBron James puede ser distinta a la del 2011, e incluso prometedora.

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